Crimen

Varios años esperó mi mamá, llena de ansiedad y zozobra, a que yo cometiera un crimen monstruoso. Pero pasaban los años, el crimen se demoraba, y mi mamá, harta de esperar y temblar, comenzó a desear que el hecho fatal por fin se produjera, para enfrentar la cosa y salir de eso. Mi conducta, cuando me enfurezco, es bastante violenta. No creo en diálogos, acuerdos y esas zarandajas. Profiero frases militaristas, amenazas bestiales, en un tono capital, definitivo. Mi mamá nunca entendió que se trataba de un estilo oratorio, pomposamente insolente. Aprovechó cierta coyuntura pico de mi teatral ánimo guerrero para tratar de convencerme de que yo estaba a punto de asesinar a mi vecina, por lo cual debía mudarme enseguida. Pero como la inminencia de este acto también se retrasara, acudió ella muy temprano una mañana, empuñando un arma de fuego, y acribilló a mi vecina a balazos. Cuando fui a visitarla a la cárcel la noté muy tranquila.

6 comentarios:

Perro Gallego dijo...

¡Qué cuento tan malísimo¡

la madre en prisión dijo...

discúlpame perro gallego, pero el cuento es buenísimo, no sabes lo que llegamos a mortificarnos las madres

Anónimo dijo...

Pues todo sea por ver cumplido un deseo jajaja. me gustó este cuento y bueno mi mamá espera que algún día yo tenga dinero y creo que ayer la ví en la agencia de loterias
jairo, o mejor dicho Jairo

Nuni Sarmiento dijo...

Bueno, Jairo, espero que tu mamá también vea cumplido su deseo.

Anónimo dijo...

Me diverti muchísimo leyendolo... creo que ya lo habia leído, pero igual me gusto mucho... gracias. Sil.

Anónimo dijo...

Éste está buenísimo (inserte emoticón de esos que se ríen mucho aquí) Att. Gatuperio